martes 3 de noviembre de 2009

Convoca la SS a foro sobre alcoholismo

El Foro de Alcoholismo a realizarse el próximo viernes 6 de noviembre en la Casa Club ITSON, será en el marco de la XXX Reunión de Servicios Generales de A.A. Región Norte Poniente, en cuya inauguración se espera la presencia del gobernador Guillermo Padrés Elías.

Dicho foro se realizará bajo la coordinación de la Secretaría de Salud, Consejo Estatal Contra las Adicciones, y Central Mexicana de Servicios Generales de Alcohólicos Anónimos A.C., de 9:00 a.m. a 12:30 p.m., donde se contará con la participación del Secretario de Salud en el Estado, Dr. José Bernardo Campillo García.

Las conferencias magistrales “La importancia de la ayuda profesional en el campo del alcoholismo” y “El alcoholismo un problema de salud”, estarán a cargo del Dr. Edgar Cruz Sánchez, director de la clínica UNAIDES y del Dr. Manuel Serna Arredondo, del Centro de Higiene Mental “Dr. Carlos Nava”, respectivamente, entre otros de igual importancia.

En el mismo marco, se llevará a cabo la Junta Pública el viernes 6 en la Arena ITSON de Ciudad Obregón de 4:00 a 5:00 p.m., a la cual se convoca principalmente a los jóvenes del nivel secundaria, preparatoria y universidad, de manera gratuita.

Se presentarán los siguientes temas: Qué es AA, quién es un alcohólico, opinión de la medicina, qué es Al-Anón, opinión de la religión, y cómo funciona el programa de recuperación de AA.

Las actividades del viernes concluirán con la Gran Plenaria en la Arena ITSON de 7:30 a 9:00 de la noche.

Para el sábado 7 están programados los talleres de las 9 de la mañana a 5 de la tarde en el Polideportivo, Edificio de Tutorías y Casa Club ITSON, y de las 5:30 a las 7:00 p.m. la Segunda Gran Plenaria en la Casa Club, para culminar posteriormente con un gran baile-encuentro de bandas.

Los trabajos de la XXX Reunión de Servicios Generales Región Norte Poniente cerrarán el domingo al mediodía en la Arena ITSON.

domingo 1 de noviembre de 2009

Aquí y Ahora (Edición No. 179, Columna)

Una "administración" que no convence


Por Prof. Alejandro Ramírez Cisneros

RAZONES muy ajenas a nuestra voluntad, nos mantuvieron alejado de este espacio, pero resueltos los asuntos que nos separaron eventualmente de la revista preferida de usted, volvemos a la faena con renovados bríos y singular entusiasmo, esperando servirles a los amables lectores con eficiencia y calidad.


La administración municipal panista que apenas inició funciones el pasado 16 de septiembre, se debate en una absoluta mediocridad ante la notoria por evidente ausencia de un proyecto de gobierno que nadie conoce.


Si bien es cierto han transcurrido unas cuantas semanas, se considera tiempo suficiente “para dar color”, lo que no ha ocurrido. Tal parece que el alcalde y sus colaboradores, una caterva de ilustres desconocidos, a excepción de unos cuantos, están aferrados a mantener una posición discretísima ante los ojos de la ciudadanía, cerrando las posibilidades de abrirse con la gente en una relación amplia, para conjuntar voluntades y erigir un gobierno verdaderamente popular, de puertas abiertas y de comunicación directa con los portenses.

Esto “ni de chiste” se ve y se conducen los asuntos oficiales sigilosamente, haciendo lo que podríamos decir “la contra política” de un gobierno de ineptos en el timón de un municipio urgido de gobernantes duchos y entregados.

Está mal para Lizárraga y asociados que los ciudadanos que votaron por él en las pasadas elecciones del cinco de julio, ahora emitan abiertamente su arrepentimiento, diciendo, háganme el favor, “mejor hubiéramos votado por el Cacho”.

A ese grado llega el arrepentimiento de los electores que sufragaron por los “panuchos” para el ayuntamiento. Pero como dicen luego, “palo dado ni Dios lo quita”.

De lo anterior se desprende una lección para todos: que a la otra, hay que pensar bien por quién o quiénes se va a votar; y que los ciudadanos no debemos dejarnos llevar por actitudes simplistas, cargadas de sentimientos erróneos o de falsas simpatías, “metiendo la pata” hasta el tobillo.

Después lamentamos el costo de una decisión mal tomada. El asunto del voto es cuestión de amplia responsabilidad y merece por lo tanto, una sesuda reflexión antes de cruzar las papeletas electorales.

Esto anteriormente ha pasado, pero los guaymenses olvidamos pronto la lección y esta insistencia en ser frívolos electorales, se repite. Ahora no queda más que aguardar hasta el 2012, tiempo en el que seguramente muchos hijos de esta tierra alzarán los brazos al cielo para dar las gracias al todopoderoso, por la culminación del trienio panista.

Ojalá que los daños, producto de la incompetencia del César y sus contlapaches, sean mínimos, pero lo dudamos viendo el arrollador tranco que llevan hacia un gobierno pobre en logros, con grilla barataria y frutos magros.

Dios tenga misericordia de nosotros e ilumine el tapado cerebro de la gente del ayuntamiento y su jefe, para que entiendan que hay que gobernar “con el librito” y no de la forma pedestre como ahora lo vienen haciendo

Y es que estos aprendices de políticos saben de gobernar lo que el autor de este mamotreto de pilotar helicópteros. La oportunidad se la pusieron en “bandeja de plata” pero tal parece que les está valiendo un comino y sus intenciones son bien claras, pero nada tienen que ver con honestidad y eficiencia en la conducción de la cosa pública.

¿Quién les dijo que un ayuntamiento se conducía de espaldas al pueblo?

La ineficiencia es obvia y de eso no hay duda.

CUANTAS SEMANAS más tendrán que pasar para que alguien de la comuna se apiade de nosotros, los simples mortales que moramos en este puerto de Guaymas, y ordene la reparación del tramo de carretera a Las Playitas, frente a la radio doble equis, dañado desde “Jimena”, pocos días después de que lo inauguró en uno de sus últimos actos de gobierno el difunto, políticamente hablando, Eduardo Bours.

Ese tramo tiene altísima circulación y ni aún así los señores del “H” se dignan a tomar las medidas de rigor, con eficiencia y responsabilidad, pero es imposible “pedirle peras al olmo”, cuando en el palacio sólo campea el ánimo de la grilla chafa y los posicionamientos de los grupos palaciegos en franca competencia por apoderarse del mayo número de plazas, para saldar los famosos “compromisos de campaña”.

Hasta el mismo Lizárraga se justifica de esa forma, cuando ha echado del ayuntamiento a empleados que les quita su chamba para colocar a sus “compromisos”.Qué escasez de progenitora!

POR CIERTO que los veintitantos empleados del ayuntamiento que tienen demandada a la comuna, por el despido de que fueron objeto por parte de la pasada administración “toñista”, creían que con la llegada de los panistas al gobierno local tendrían un buen arreglo con los nuevos patrones, pero éstos salieron mucho más peor que los que se fueron y las esperanzas de los demandantes se vienen esfumando. Ni modo, tendrán que aguantar otros tres años más, a ver “si la revolución les hace justicia.

Mientras tanto andan chambeando de lo que sea, en espera de la justa retribución a la que tienen derecho.

ANOTEN USTEDES que uno de los querendones de la CEA intermunicipal de Guaymas, es el ex director de obras públicas del ayuntamiento de panista que encabezó Bernardino Cruz Rivas, Salvador Pérez Moreno.

De inmediato la gente le recordó al tal Pérez Moreno aquella transa que se aventaron en el ejido Sonora, cuando supuestamente se ocupó la mano de obra de la gente de ese lugar, para hacer una zanja, lo que no fue así. Se contrató a un traxcavo que hizo el trabajo y la diferencia del pago por el servicio se la “embuchacaron” entre unos cuantos.

El sórdido movimiento quedó a flote, cuando en la supuesta nómina para pagarle a los trabajadores, incluyeron a ejidatarios difuntos y ancianos que por su avanzada edad fue imposible que hubieran hecho esa zanja para el agua potable.

Este sujeto es el que quiere la CEA. Se imaginan.

¡Ni modo¡

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Motu Proprio (Edición No. 179, Columna)

Pesadilla de un político
¿Por qué la gente te odia?
Ramón López Meza
Por Ventura Cota y Borbón III
Apenas amanecía y en ese cuartucho miserable forrado con cartones y pedacería de tablas, sobre una tarima de madera, fría y sucia, despertaba de mal humor el señor Petro Felino pensando preocupadamente en cómo sería ése día. De reojo observó a su mujer, que portando ropas raídas y sucias, como las de él, también se estiraba para dar los buenos días al Sol, quitándose disimuladamente una legaña.

Frente a él y en otra improvisada tarima -obtenido de una de tantas maquilas que hay en el puerto- , sus seis hijos acurrucados para darse calor unos con otros, ajenos al dolor de sus padres, duermen al parecer un sueño tranquilo.

Sobre lo que pretende ser una mesa (una caja grande de madera) un trozo de pan y unas desperdigas tortillas duras además de dos huevos, un chile verde y una cebolla formaban un bulto y era ésa su despensa para la semana. Cerca de la estufa de leña, un recibo de la luz, perfectamente enrollado, le recordaba su adeudo a la compañía de clase mundial CFE: doscientos pesos de consumo y sólo tenían un abanico que parecía locomotora por el descomunal ruido que hacía cuando lo encendían y un refrigerador que ya había pasado sus mejores tiempos.

Petro Felino se levantó y asomó por la ventana sin vidrios. Pensaba en cómo conseguir dinero para poder paliar los gastos de manutención de su numerosa familia. Sufría.

Sin trabajo fijo desde hace tres años (la tasa de desempleo con el “presidente del empleo” aumentó a casi tres millones de personas económicamente activas), vendía elotes por las sucias calles de su ciudad. Una ciudad –dicho sea de pasadita-, descuidada por las nuevas autoridades panistas. De esa venta, apenas lograba setenta pesos cuando le iba bien.

Lanzando calladas maldiciones a sus gobernantes –que también desahogan-, Petro anhelaba tener frente a sí a un político, cualquiera que éste fuera, para mentarle la madre por la situación que en grupos tenían al país.

Le dolía en el alma no obtener lo medianamente apropiado para sacar adelante a su familia.

Tres de sus hijos mayores, tuvieron que dejar la escuela porque simplemente no había dinero para que tan sólo vistieran. O mal comían o iban a la escuela. Hoy desafortunadamente forman parte de las estadísticas de delincuentes. Esos delincuentes que según los conocedores, son creados por el sistema ante la falta de oportunidades.

La esposa de Petro llora en silencio de impotencia al ver que su marido no puede sacar más, aun haciendo esfuerzos sobrehumanos.

Un potente canto del gallo de los alrededores, despierta por fin a todos los miembros de esa singular familia.

Como si fuera una ópera, al unísono piden algo para comer. El par de huevos es insuficiente para saciar el apetito feroz de todos. Y Petro sale a hurtar otro par de “blanquillos” a la descuidada gallina, esposa del gallo que minutos antes los despertó. Suspira la señora, por lo menos, el “desayuno” estaba cubierto. Un poco les sació el hambre; mas aquella, el hambre de justicia, ésa era la que buscaba saciar Petro Felino.

¿Cómo es posible –pensaba Petro- que estando en un país tan grande y lleno de riquezas, seamos tan miserables? La respuesta era sencilla: la porquería de la clase política han tomado a la nación como rehén y la han vaciado hasta sus límites y si a eso le sumamos la corrupción, esto es el resultado.

Cómo quisiera tener a un político frente a mí, cualquiera que éste sea, para no sólo mentarle la madre sino acabar con él. Seguía Petro firme en sus cavilaciones.

A lo lejos una campanita repicaba insistentemente. Una fuerte sacudida de hombros y un grito sonoro, hizo que Petro Felino despertara.

“Tienes que emitir tu voto”, le dijo un compañero de curul. “¿Qué te pasa, estás sudando frío? Te quedaste dormido”.

Aturdido aún por lo que acababa de pasar en su sueño, mecánicamente levantó la mano junto a otra bola de imbéciles “representantes” populares para aprobar sin ninguna pizca de vergüenza y sin medir las consecuencias, la Ley de Ingresos 2010 propuesta por el usurpador jefe del Ejecutivo, don Felipe Calderas.

Tres días después de ese extraño acontecimiento onírico, a través de una radiodifusora, una serie de reclamos del sufrido pueblo daban cuenta del diputado que astutamente representaba a su distrito. Sus respuestas ambiguas, no satisficieron a la sociedad reclamante. Petro Felino es “representante” de un distrito que está igual de jodido que el que más.

¿Tendrán los políticos la sensibilidad de experimentar un día en los zapatos de un ciudadano común y corriente? No creo, no tienen esa capacidad, Sin excepción y de acuerdo a las dimes del pueblo, todos son unos ladrones, imbéciles y viles marionetas de la cúpula del poder.

Cualquier similitud con la vida cotidiana es pura coincidencia.

RECIENTEMENTE EN NUEVA ORLEÁNS, un niño de nueve o diez años de edad que cursa el cuarto grado cuyo nombre es Terence Scott, le preguntó a Barack Obama, presidente del país más poderoso del mundo, lo siguiente: “¿Por qué la gente te odia?” y agregó, “…se supone que deben amarte y Dios es amor”. El mandatario estadounidense con dificultad y para no herir la susceptibilidad del menor dio respuesta larga y muy explicativa a tan inusual cuestionamiento.

Entre otras cosa dijo que “Cuando un partido gana, el otro siente que tiene que golpearte un poco para mantenerte con los pies en la tierra”, “No lo deberías de tomar tan en serio”, aconsejó Obama al pequeño. Cuando eres Presidente, prosiguió, tienes algo de crédito cuando las cosas salen bien, pero también algo de culpa si pasa lo contrario. “Es parte del trabajo”, señaló.

Viene a mi memoria un libro que recientemente acabo de leer: “Ética para Amador”. Su autor Fernando Savater, en éste, aconseja a su hijo sobre lo moralmente correcto. Naturalmente a su juicio.

Así como piensa el autor español, el niño Terence Scott, con la inocencia propia de su edad, cuestionó con verdadera pena al mandatario gringo. Pensó que la humanidad está formada sólo por personas que hacen lo moralmente correcto sin entender aún que este mundo lo compartimos con lacras –como los políticos arriba aludidos, entre otros-, y personas de bien.

Me cuestiono si esta pregunta se le hubiera planteado a nuestro usurpador presidente Calderón, qué pasaría.

Ahorita, el preguntón de seguro estaría –si bien le va-, en una celda bien resguardado para que escarmentara.

No cabe duda que por eso la unión americana tiene lo que tiene, entre otras cosas no tan malas. En ese aspecto, Obama fue un paradigma de la caballerosidad. Bien por él.

CONOZCO A RAMÓN LÓPEZ MEZA –actual regidor propietario por el PRI en al Ayuntamiento portense-, desde hace poco más de quince años y siempre he considerado que es una buena persona cuyo altruismo y humanismo forman parte de su ser.

Para el próximo mes de noviembre, según tengo entendido, Ramón López, actual secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM), delegación 11, sección 40, buscará reelegirse en el mismo cargo y tengo la plena certeza que logrará su cometido.

Es apreciado por sus compañeros de trabajo porque han visto en él a una persona sensata más que a un líder y sobre todo con la capacidad de lograr buenas cosas para sus representados.

Actualmente comparte su tiempo entre la paraestatal y sus funciones como regidor en la administración panista. Estoy seguro que también en esa tarea encomendada por una parte del pueblo, sabrá cumplir. Tiene capacidad y voluntad y sobre todo, pienso –ojalá no me equivoque- que será una oposición muy responsable.

Si cumple, que se le reconozca, de lo contrario que se le demande. He dicho.

Acápite: La clase política quiere exterminar al pueblo. Con semejantes aumentos en los diferentes rubros de impuestos, México se encamina a velocidad exorbitante hacia la sima…Cuidado, un pueblo hambriento es incontrolable, aun con las fuerzas que le pongan enfrente.

ambios (Edición No. 179, Columna)

• Regitours
• Salados

Fernando Villa Escárciga

Quizá nunca como aquel agosto del 2002 los medios de comunicación en Guaymas, escritos y hablados, soltaron tanta rabia por un viaje de regidores fuera de la ciudad y del estado.

Corría la administración del panista Bernardino Cruz Rivas a quien, mañosamente, los medios y las concubinas fuerzas vivas del puerto querían achacar los espantosos derrames de drenaje.

Los medios afines al gobierno, casi todos, se arrodillaban ante el gobernador Armando López Nogales y lejos de responsabilizarlo como cabeza de la Coapaes, enderezaban sus baterías contra la administración de Bernardino.

Sí, quizá nunca como entonces los regidores de un Ayuntamiento fueron tan criticados, vilipendiados por voces rabiosas que como colegialas histéricas soltaban chillidos acusatorios.

En una y otra y otra radio fueron acremente condenados Víctor Parra Maldonado, Alejandro Calvo Gómez, Marco Antonio Sánchez, Clemente Rodríguez, José Luis Bolaños e Ignacio Gastélum Delgado.

“Son unos pránganas”, “Van de turistas al Distrito Federal”, “Bola de borrachos”, se decía de los regidores que, lejos de arredrarse, fueron resueltos en busca de soluciones al gran problema del drenaje.

Pero esos “pránganas turistas” acallaron las fauces que desde el puerto vomitaban apostando a su fracaso:

Se entrevistaron con el presidente Vicente Fox Quesada en la residencia oficial de Los Pinos y desde ahí surgió la orden de inyectar cuantiosos recursos a Guaymas.

Por orden presidencial, los Regidores y el propio Cruz Rivas fueron atendidos por el director de la Comisión Nacional del Agua, Cristóbal Jaime Jacques en la capital del país.

En gran medida por el carácter pluripartidista de los ediles –PAN, PRI y PRD—también encontraron un gran respaldo en el Congreso de la Unión.

A ellos hay que abonarle un gran, pero gran apoyo del entonces diputado federal Julián Luzanilla Contreras y del presidente del Senado de la República, Diego Fernández de Cevallos.

Igual se sumaron al cabildeo por Guaymas la diputada Petra Santos Ortiz y el tabasqueño Oscar Cantón Zetina, quien llegó a ofrecer la tribuna de San Lázaro a los ediles guaymenses.

En pocos días aquel grupo de “borrachos”, con enorme apoyo de Alfonso Durazo y de Ernesto Gándara desde la secretaría particular del Ejecutivo Federal, logró lo que ni un alcalde ha alcanzado para Guaymas.

En menos de cuatro días, a partir del esfuerzo de aquellos regidores el Congreso de la Unión emitió un Punto de Acuerdo que apoyó el Presidente de la República para destinar cuantiosos recursos a este Municipio.

Sí, fueron 130 millones de pesos los que destinaron a la inversión del drenaje a Guaymas con otra cantidad que aportó el Congreso de Sonora, también gracias a la gestión de los regidores.

Cómo se aplicaron y quiénes quisieron “ponerse la medallita” es otra cuestión; basta recordar que tanto Carlos Zataráin como Antonio Astiazarán, uno como alcalde y otro como diputado quisieron salir en la foto.

¿A qué viene tanto cuento con los viajes edilicios?

A que durante los años posteriores los regidores del Ayuntamiento, preferentemente del PRI, han realizado tours ominosos para el erario y tanto medios como la clase política han mantenido silente complicidad.

Nomás recuérdese aquel periplo de varios ediles invitados por el entonces alcalde Carlos Zataráin a Monterrey, donde con cargo a la tesorería municipal les pagó viajes, hotel, comilonas y bebidas hasta el hartazgo.

Más todavía, antes de llevarlos a conocer el Mar Caribe, desde el paradisiaco Cancún, Zataráin regaló a los ediles lustrosas chamarras de piel de corte regiomontano. Ni el Piporro lucía tan elegante.

¿Qué provecho obtuvo el pueblo de Guaymas de esos viajes edilicios plenos de holganza? Estamos de acuerdo: Nada.

Ah… Más viene a cuento el asunto por un rumor que desde las catacumbas de la grilla crece con aderezos de hórrida leyenda, muy propia para los días que corren.

Sepa si será cierto, falta mucho por saber, pero se dice que un edil priísta se paseó por los seculares canales de Venecia con cargo al presupuesto municipal del trienio anterior.

Tan briago andaría el oriundo de la colonia San Vicente, que babeando tinto de La Toscana exigía al gondolero que entonara La Barca de Guaymas en italiano. “Sí, don Raúl”, le respondían.

Los rumores dicen más, como el caso de otro edil que a pocas semanas de concluir el trienio habría recorrido con harta gracia más territorio colombiano que el coronel Aureliano Buendía en La Guerra de los Mil Días.

Salados…
A propósito de tierras, quién sabe en qué habrá quedado el dichoso trueque de 366 hectáreas por menos de 2, en uno de los negocios más opacos de la memoria reciente.

Más vetado que Los Tigres del Norte por su tema de “La Granja”, el pergeñador se remite a la versión de que dos grupos empresariales, entre los que aparece el apellido Roussek, también reclaman esas tierras.

El asunto que huele a apestosa barandilla, cuentan los que saben, es del conocimiento de ilustres funcionarios y políticos asentados en la urbe azteca con despachos jurídicos de renombre.

Quién lo dijera: Los terrenos de “La Saladita” están más salados que las candidaturas del Chico Vázquez y ahora no son dos sino cuatro, el Ayuntamiento entre ellos, quienes pretenden aperingarlos.

Al parecer hubo o hay una sociedad frustrada y las partes exigen su parte de esos terrenos que, como muchos de Guaymas, están más disputados que el tafanario de una suripanta en el Paralelo 38.

Pero falta saber la postura en definición oficial, sigue el caso pendiente, del par de ingenieros aficionados a matar animalitos y si por su condición de párvulos en la política no resultan cazadores cazados.

Sólo falta esperar que esto no sea parte de Los Cabos atados en aquel viaje soterrado del que, rumoran, habrían surgido acuerdos de impunidad con muchos miles de panzas de rana cambiando de manos.

Ni le busque a las claves, quien esto escribe tampoco las entendió.

Salud a todos, pues. Como siempre.

fdovilles@hotmail.com

Connotación (Edición No. 179, Columna)

Por Rodolfo Peña Farer

Aquí vamos a reproducir lo que dijeron algunos diputados “constituyentes”, reunidos en Querétaro a fines de 1916 y principios de 1917, en respuesta a la convocatoria emitida por Venustiano Carranza:


Luis G Monzón, de Sonora, declaró que él no bautizó a sus hijos, ni les puso nombres de santos, sino que les designó con números; 1, 2, 3, 4, 5 y a la hija que nació después le puso Sixtina. También platicó que en 1909, siendo maestro de escuela, fue expulsado de Sonora por el gobernador general Torres “porque hacía ocho años que me había convertido en sedicioso”, considerado como un peligroso agitador. Al intentar tomar la plaza de Cumpas fue aprehendido e internado en la cárcel de Álamos. Formaba parte del bando radical y se manifestó jacobino en el Congreso de Querétaro.


Entre otras cosas, éste señor Monzón, orgulloso de sus antecedentes mencionados, dice: “en el siglo XVIII la enseñanza popular era eminentemente religiosa, y no podía haber sido de otra manera, dado el atraso moral en que yacía aún la humanidad, especialmente nuestra patria. El niño concurría a las escuelas a recoger de los labios del dómine (el maestro) todo un código de errores, absurdos, fanatismos y supersticiones”.


“En el siglo XIX la enseñanza oficial dejó de ser religiosa y por ende directamente fanatizante, y entró francamente por un sendero de tolerancias y condescendencias inmorales. El maestro dejó de enseñar la mentira que envilece, pero la toleraba con seráfica benevolencia. La patria le confiaba sus tiernos retoños para que los transformara en hombres completos, y el bienaventurado dómine no desempeñaba a conciencia su misión, pues permitía que en el alma de los educandos siguieran anidando el error, el absurdo, la superstición y el fanatismo, todo lo cual autorizaba aquél con su evangélico silencio. Sin embargo debemos excusarlo, porque una ley inexorable le ordenara que procediera de ese modo. Esa ley debería designarse por un vocablo indecoroso que la decencia prohíbe estampar en estas líneas, pero que la suspicacia científica bautizó con el nombre de “laicismo”. ¿Qué recomienda el laicismo? No tratar en absoluto dentro de las aulas asunto alguno que trascienda a Iglesia, y respetar estrictamente las creencias religiosas del hogar, por erróneas, absurdas e irracionales que sean.


Pero llegó el siglo XX, que es el siglo de las vindicaciones y en el décimo años de su vida dio comienzo a la gran contienda que ha de emancipar a México y a todos los pueblos de la América de los prejuicios embrutecedores del pasado. La escuela de dicho siglo enseñaba el error, la escuela del siglo XVIII lo enseñaba, pero lo toleraba, porque “natura non facit saltus”; pues que la escuela del siglo XX lo combata en todos sus reductos, por tradicionalmente respetables que sean, para lo cual necesita trocarla de “laica” a “racional”. Así lo piden las leyes de la evolución en los asuntos religiosos es donde se hallan los errores más monstruosamente abominables.

Por lo expuesto pido se haga al artículo 3° de que me ocupo, la única modificación de que la palabra “laica”, en todas las veces que se presente, se sustituya por el vocablo “racional”. Querétaro de Arteaga; 10 de diciembre de 1916.- Firma L.G. Monzón.


El jacobinismo es la manifestación más extremista y radical del liberalismo, cuyos principios y actitudes son derivadas directamente del ala extremista de la “revolución francesa”, que dio lugar a la violencia sangrienta del terror y de la guillotina de Robespierre. Declararse “jacobinos” en el Congreso de Querétaro era una especie de legitimación inconsciente de los diputados para sentirse aceptados como hombres de convicciones firmes, en lo que ninguno quería ser menos. Actitud muy infantil, muy ciega y muy amenazante, pues estaban imponiendo las reglas a la Nación, que todavía nos rigen.

La bruja (Edición No. 179, Cuento corto)

Por Blanca Toledo Minutti
Te acecha, por encima de ti en la azotea, buscando, reconociendo. Su cabello gris, largo y revuelto por el aire frio de la noche oculta su arrugado y feroz rostro.

Tú estás al teléfono, conversando conmigo, sola y un poco nerviosa me hablas de este frío aire nocturno de invierno que mueve el toldo de la carpa que está en el patio y que pareciera querer arrancarla de su sitio.

Mientras te confieso que te quiero ella con algo más parecidos a garras con largas uñas que a manos y pies, deja de aferrarse al borde de la pared externa de la cocina que da hacia el patio y comienza a deslizarse lentamente hacia el sonido de tu voz. Se mueve sigilosa, segura como la araña que pacientemente, ha tendido su red. Espera solamente que salgas.

Adentro hemos hablado de todo hasta de ella y es ahora cuando tu voz suena frágil, con cierto dejo de miedo. Intentas sonar segura pero no te lo creo y te jactas de mis cuentos tachando de fantasía mis relatos.

Pero es cierto, aunque trates de engañarte a ti misma. Sé que no debí mencionarla ni acceder a llevarte a tomar fotografías de sus cavernas pero en ese momento ninguno de los dos sabía que el evocar su nombre en voz alta era suficiente para atraerla. Vuelves a decir que estoy tratando de asustarte con supersticiones de mi pueblo y cuentos de miedo para niños.

Ahora escucho que los pequeños perros de nuestra casa comienzan a aullar de modo lastimero, como si presintieran lo que está por suceder y yo me inquieto aún más.

-Debo colgar- Me dices mientras tratas de mirar por el vidrio a través de la oscuridad y descubrir el cable que se ha soltado de la carpa, que empieza a golpear y a tratar de arrancarse de su sitio como si de un potro salvaje se tratara.

-Tengo que salir para sujetarla nuevamente.

Trato de detenerte, de decirte que no lo hagas porque ahora ya es tarde, que debes de permanecer en la luz, pero no escuchas mis ruegos y con voz pausada me dices –De verdad, debo colgar ahora amor.

Escucho el click del teléfono y no alcanzo a colocar la bocina en su sitio, me quedo con ella pegada al oído, como si pudiera escucharte aun a través del zumbido que ahora lacera mi tímpano.

Reconozco en el gesto la acción desesperada de retenerte en la cocina a salvo y le pregunto a la nada si sigues ahí. Reconstruyo tu voz, tu despedida, como si con esa idea te pudiera mantener viva, pero amor mío, tú no eres como ella y el evocarte no te traerá de nuevo.

Golden Lion
salamandra1313@gmail.com

Carta a Guillermo Padrés (Edición No. 179, Carta de Lectores)

Señor Gobernador: ¿Y el nuevo director de cultura?

Entender el proceso de la sucesión nos compete como sociedad. Se requiere de un análisis minucioso para la elección de cada uno de los integrantes de un gabinete gubernamental.

Trabajar de manera eficiente y que los servidores públicos lo hagan, es tal vez la responsabilidad más importante y comprometida de un gobernador.

Como sociedad y hablando claro, sabemos que quienes llegan a la silla, en ese camino hacia el poder, adquieren compromisos con sus allegados y colaboradores, con ese equipo que trabaja en la construcción de un proyecto político.

No es excepción el arribo del nuevo gobierno a nuestro estado, Sonora. Y a poco más de un mes de esta administración, se ha ratificado al Procurador de Justicia, Abel Murrieta; en la Secretaría de Educación y Cultura, entre otras dependencias.

Los resultados de estos cambios o ratificaciones, los veremos en un futuro. De a poco la sociedad evaluará el trabajo desempeñado.

Lo que está por verse (en una dirección de suma importancia, porque de allí depende la formación de sociedades), es a quién le otorga el timón del Instituto Sonorense de Cultura.

Los involucrados en materia de arte, comprometidos y preocupados, por lo que le depara a nuestra sociedad, estamos pendientes y tenemos esperanza de que a quien designe para esta dirección, tendrá no sólo la capacidad humana para trabajar de manera incluyente, propositiva, sino que además, contará con la preparación académica e intelectual para salir avante con tan trascendente responsabilidad.

Queremos pensar, que el motivo de este análisis para suceder al actual director del ISC, es porque usted reconoce lo importancia de la cultura y el arte.

Aún recuerdo su gratitud el 4 de mayo de este año, fecha en la que fuimos citados a su casa de campaña un grupo de militantes en el arte. Ahí le expusimos inquietudes y algunas vías para construir a través de la cultura un mejor estado.

Se mostró conforme con nuestra visita, “porque nadie se había acercado antes para echarme la mano en este tema”, dijo.

Al recordar esa frase, la conclusión es que el tema del próximo director del ISC aún está pendiente, porque habrá reflexionado las sugerencias de dicha reunión.

En buena hora por este análisis minucioso, síntoma de que los espacios no se asignan sólo por compromisos políticos. La comunidad cultural lo agradece. Y vive pendiente.

Por su atención, gracias.

Atentamente

Carlos Sánchez,

Escritor, periodista, fotógrafo.